En el cristianismo actual, la unción se ha vuelto un concepto malentendido. Muchos la asocian con manifestaciones emocionales, experiencias sobrenaturales, o la perciben como una fuerza o energía que viene y va en templos. Sin embargo, un examen de las Escrituras revela que la verdadera unción no es un evento o una cosa, sino la presencia del Espíritu Santo. Del Ritual a la Realidad: La Unción en la Palabra de Dios En el Antiguo Pacto , la unción era un acto físico y simbólico. Se usaba aceite para apartar a reyes, sacerdotes y profetas para el servicio de Dios, como un símbolo de la presencia y el propósito divino en sus vidas. Pero con la venida de Jesús, la sombra (el ritual del aceite) fue reemplazada por la realidad. El Nuevo Testamento nos enseña que la unción del creyente es el Espíritu Santo mismo. 2 Corintios 1:21-22 lo aclara: "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado y nos ha d...
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